En la actualidad, el internet, los correos electrónicos, las tabletas, el Smartphone… se han convertido en los mecanismos habituales de información y de comunicación, desplazando las formas tradicionales a través de las cuales las personas se comunicaban, disminuyendo paulatinamente los libros y periódicos impresos, los bolígrafos, las hojas de papel para escribir, al ser sustituidos por los libros y periódicos electrónicos y por otros medios tecnológicos.

El carácter universal de la comunicación derivado del proceso de transformación digital que a partir de ella se produce, y el uso cada vez mayor de la tecnología móvil, aumenta la rapidez a la hora obtener información, reduce las barreras de tiempo y espacio, y aumenta la influencia en aspectos específicos como el económico, social, político, cultural y educativo, en la vida del individuo y la sociedad en general.

Por lo tanto, junto con el maravilloso progreso tecnológico que estamos viviendo, es necesario asumir medidas adecuadas que permitan el mejor y mayor aprovechamiento de éste, dentro del marco de respeto y la reafirmación de los derechos humanos, la ética y la identidad de los sujetos y el grupo social, teniendo la capacidad para manejar esas transformaciones, de manera que pueda preservarse lo esencial que es la dignidad, la libertad y la identidad del ser humano, y de obtener a la vez los mejores resultados en la utilización de la tecnología

La historia de la humanidad es contada desde los cambios y transformaciones sobre los que han incidido directamente las aplicaciones de la técnica. La producción agrícola del sistema feudal fue poco a poco desplazada por el sistema artesanal que produjo el desarrollo de las ciudades, los burgos… que a su vez sería modificado por el sistema corporativo, el cual, con sus talleres y oficios formados por maestros, oficiales y aprendices, produjo grandes cambios en la sociedad.

 

El uso de la técnica incide directamente en los cambios sociales

De igual manera, la aparición de la máquina a vapor provocaría la revolución industrial a mediados del siglo XVIII en Europa, que, junto con las revoluciones políticas que le antecedieron o le sucedieron, cambiarían el orden social.

Una de las características de la revolución tecnológica actual, es su orientación a la homogenización, y generando una identidad universal, pues viene construyendo una supra naturaleza, o entidad de tercer grado, sobrepuesta a la naturaleza originaria y a la historia particular de cada pueblo.

 

Nuevas soluciones, nuevos problemas

El desarrollo de la técnica a lo largo de la historia nos muestra una doble situación generada por ella: la satisfacción de necesidades y la solución de problemas, por una parte, y, el surgimiento de problemas y necesidades cualitativamente nuevos, como consecuencia de los instrumentos utilizados para la transformación digital.

Una parte del proceso tecnológico seguirá aplicándose en la búsqueda de un mejor vivir para la humanidad, incorporando instrumentos específicos que contribuirán a la solución de unos problemas, pero inevitablemente generará otros, aquellos propios de una sociedad cualitativamente diferente, resultado del desarrollo de la tecnología.

«Estamos en un momento crucial, porque hay mucho desarrollo tecnológico, pero también es momento para estudiar cómo podemos utilizar esos avances tecnológicos para mejorar la calidad de vida de las personas y que no sea al revés”, explica Agnes Medinaceli, investigadora del Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo de Bolivia (Inesad).

 

Retos y oportunidades desde la transformación digital

Es indispensable para las empresas, en la actualidad, adentrarse en los procesos de transformación digital si quieren mantenerse en el tiempo. De igual manera, en el ámbito educativo, el cambio de procesos y estrategias de aprendizaje no solo debe centrarse en el uso de las nuevas tecnologías, sino en un cambio total del enfoque y de los objetivos de la educación misma, ya que, gracias al internet, la información se encuentra al alcance de un clic. Por tanto, los procesos educativos deben centrarse en el conocimiento propio, el correcto ejercicio de la libertad, fomentar la ética, el respeto mutuo, y sobre todo el “aprender a aprender”. El proceso de transformación digital en todos los ámbitos de nuestra vida ha traído consigo el surgimiento de nuevas profesiones, nuevos cargos en las empresas, nuevas formas de desarrollar las capacidades individuales, startups, emprendimientos digitales, trabajos freelancers… Los departamentos de Recursos Humanos se centran más en el talento y las capacidades de las personas, y no tanto en su formación académica como lo hacían antes. Esto representa una gran oportunidad para que cada uno desarrolle aquello que realmente le apasiona, y vivir de eso, alcanzando de esta manera una sociedad más feliz.

 

Richard Bocaranda

@iRichardB

 

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